16 oct 2008
6 oct 2008
29 sept 2008
El tiempo es una espiral que te deja siempre en el punto de partida, una y otra vez con la misma cadencia, crees que aprendes mientras recorres la rueda con ilusiones renovadas que no puedes mantener en la inercia que te empuja, y en realidad, solo te acostumbras, te serenas, el dolor ya no te pilla de sorpresa y la felicidad apenas dura unos instantes, y cuando eres consciente de esa felicidad, de pronto desaparece para dejar, en el vacío de esa ausencia, una búsqueda obsesiva, casi infantil, para volver a sentir esos “breves minutos” que consiguen darte un motivo para levantarte cada mañana y repetir sin afán ninguno las mismas cosas cada día. Puede parecer pesimista o derrotista pero es la cruda realidad, si te caes, te levantas y sigues, cada día un poco más cansado, anestesiado y vencido. Es verdad, lo tenemos todo, nuestras necesidades físicas están cubiertas y precisamente por eso, necesitamos más, más motivaciones, más amor, más comprensión, “tienes que ser fuerte, positivo, las cosas no tienen tanta importancia, perdonarte y entenderte”, parece ser el “nuevo dogma”, donde está la importancia real que damos a las cosas cada uno en nuestro mundo particular, porque si mi entendimiento o razonamiento es diferente al tuyo, tengo que ser siempre feliz?, donde va a parar todo lo que pierdes de ti mismo? Porqué se es más feliz y no más superficial cuando las cosas te importan menos? A mi me importa todo lo que me rodea, todo me hace sentir cosas distintas, no siempre agradables, soy lo que soy y no quiero cambiarlo, no soy un bufón que tiene que ponerse la nariz de payaso para que a los demás les guste estar conmigo, alguien me dijo una vez “todo importa” y es cierto, todo lo que haces, dices, cómo lo haces y sobre todo cómo lo dices importa, vamos grabando en los demás nuestras propias señas identificativas, somos un todo que con el tiempo vuelve, un boomerang incontrolado cuya trayectoria se determina por la mano que lo maneja.
22 sept 2008
18 sept 2008
10 sept 2008
9 sept 2008
5 sept 2008
Los favores no son leyes que se instauran a fuerza de tenerlos, un regalo, el amor, que se convierte en infinita generosidad involuntaria, que no espera nada a cambio, es verdad, pero que se alimenta de su misma materia, no se puede arrinconar en lo más profundo de la indiferencia porque se vuelve huraña, triste, sin vida ni pasión hasta que muere como muere la alegria, la amistad, la empatía, el compromiso y el amor.
4 sept 2008
6 ago 2008
15 jul 2008
10 jul 2008
ROCK WERCHTER 2008
Me fuí con la sensación de haberme perdido unos cuantos conciertos porque empezaban a las 12:00 y acababan a la 01:00 de la madrugada, llega un momento en el que el que hay que seleccionar para disfrutarlos al 100%. He descubierto en este viaje, hasta donde llegan los recursos humanos (aunque no sean los ortodoxos) para sobrevivir en condiciones de hacinamiento, con la higiene y confort justos, bueno "muy justos", aun así compensa, al menos a mi. Me quedo con el concierto de Radiohead, yo la verdad, es que conocía las típicas canciones y me sorprendió el directo, a partir de ahora, voy a investigar bastante sobre el grupo y sobre todo discografía. Por lo demás, una semanita sin probar la cerveza y a base de manzanas es lo que pensé hacer a mi vuelta a Madrid pero... es imposible!!!! Dejo el cartelillo de recuerdo aunque, los mejores, no se pueden compartir, hay que estar ahí para llevártelos contigo.9 jul 2008
Me duele tu enfado.
Me duele tu tristeza.
Me duele tu enojo.
Pero lo que más me duele es tu silencio…
Sentir que te escondes de mí.
Que estás detrás de tus “no se”.
Que, como el tango: te busco y ya no estás.
¿Necesitas una excusa para separarte de mí?
Puedo subir la montaña más alta con tu ayuda.
Sin ti, me cansa hasta jugar al escondite,
Me cansa saltar obstáculos,
Me cansa pelearme con tu orgullo,
Me cansa golpear la puerta
Que ambos queremos que se abra
Y tú mantienes cerrada.
No creo en tu confusión sino en tus frenos.
No creo en tu “tiempo” sino en tu orgullo.
No creo en tu odio sino en tu frustración.
No creo en tu conducta sino en tu sentir.
Me siento como el ciego
del poema de Rafael de León
“que agita su pañuelo llorando
sin darse cuenta de que el tren
hace rato que ya ha partido...”
¡ Ven! ¡ abre! ¡Habla! ¡Pelea!
¡qué estoy aquí!
Jorge Bucay
“Cartas para Claudia”
Me duele tu tristeza.
Me duele tu enojo.
Pero lo que más me duele es tu silencio…
Sentir que te escondes de mí.
Que estás detrás de tus “no se”.
Que, como el tango: te busco y ya no estás.
¿Necesitas una excusa para separarte de mí?
Puedo subir la montaña más alta con tu ayuda.
Sin ti, me cansa hasta jugar al escondite,
Me cansa saltar obstáculos,
Me cansa pelearme con tu orgullo,
Me cansa golpear la puerta
Que ambos queremos que se abra
Y tú mantienes cerrada.
No creo en tu confusión sino en tus frenos.
No creo en tu “tiempo” sino en tu orgullo.
No creo en tu odio sino en tu frustración.
No creo en tu conducta sino en tu sentir.
Me siento como el ciego
del poema de Rafael de León
“que agita su pañuelo llorando
sin darse cuenta de que el tren
hace rato que ya ha partido...”
¡ Ven! ¡ abre! ¡Habla! ¡Pelea!
¡qué estoy aquí!
Jorge Bucay
“Cartas para Claudia”
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